quinta-feira, 15 de fevereiro de 2018

Message in a Bottle

(encuentro en la acera un papel de cuaderno bastante deteriorado. Lo legible:
"...m de Para y de Belem toman un taxi o un carro de acarreos que las lleve asta el muelle donde salen los barcos que van para Macapa que cuesta 100 reales y tratan de pedir revaja ya que son barias personas. cunado esten en Macapa toman un taxi entre todos para que las lleve a la rodoviaria y cuando esten alli compran los tiqutes para Oiapoke dentro de la terminal de transporte que vale unos 35 reales. cuidado con hacer trato con transportistas clandestinos afuera ya que es mui peligroso, cuidado con los equipajes. cuando esten en Oiapoque preguntan adonde queda la policia federal para sellar los pasaportes con la salida de Brasil y cuando ya hayan hecho esto preguntan donde queda el Rio para tomar la lancha que las pasa a Sao George por dies reales. cuando ya dessembarquen hay una casilla donde la jente descansa y a mano izquierda hay una calle que sube y se van por esta asta la policia de frontera a sellar los pasaportes y tiene que presentar pasaportes, vacunas, el documento que caritas le nego el refugio y dos copias de mi solicitud de asilo en guyanas las cuales se las voy a mandar por fax. Yo quería ir asta aya pero sale muy costoso y ud. puede hacerlo solas de alli toman la micro que viene para Cayenne; espero adonde termina el recorrido en Cayenne. Mi amor hasme el favor y me compras un remedio que venden en Sao Paulo que se llama "parafigado" las cuales son unos frasquitos con letras de color naranja me compra unos 10 o 20 si puedes estos son a 1 real, estos dicen en el letras parafigado vesicula y estomago. Me trae correas zapatos camisas pantalones de jeans y de vestir cargador de pilas, cargador de corriente...")

domingo, 11 de fevereiro de 2018

El Granero -Religión. Evangelismo. América-

El actual auge de los grupos neopentecostales en todo el continente americano demuestra que es la sociedad quien crea los dioses a su imagen y semejanza, y no al revés.
El Cristo evangélico no es un Ché Guevara rabioso repartiendo latigazos entre los mercaderes a las puertas del Templo ni el fotogénico mártir católico, sangrienta postal erótica paraguas de todas las hipocresías, sino un dinámico consumidor de Armani con coleta galopando las fluctuaciones bursátiles en el milagro de la multiplicación de los peces.

Documentación:
Max Webber
-es la revolución de Martín Lutero la desencadenante del desarrollo del capitalismo?-
https://www.saraiva.com.br/a-etica-protestante-e-o-espirito-do-capitalismo-148188.html

Moises Nair
-ex-ministro del socialdemócrata venezolano Carlos Andrés Pérez analiza la pulverización de los monopolios políticos, económicos y religiosos-
https://www.saraiva.com.br/o-fim-do-poder-5911853.html?pac_id=123134&gclid=EAIaIQobChMItK67jvud2QIVCQ2RCh0nkAE7EAQYASABEgKF9PD_BwE

Fabrício Alvarado:
-candidato evangélico vence en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Costa Rica. Febrero, 2018-
http://caracol.com.co/radio/2018/02/05/internacional/1517808958_747854.html

Templo de Salomão (Igreja Universal-São Paulo) :
-versión brasileña de la Teología de la Prosperidad-
https://www.youtube.com/watch?v=nd1Obm4PXC0

terça-feira, 23 de janeiro de 2018

-del jetlag XX- Mamada

la primera vez que se la chupó fue sacramental
de tanto como dudó
de tanto como lo repitió después

En Contacto -primera publicación: 17-12-07 en lacomunidad.elpais.com

Mi padre me llamó al móvil de madrugada. Apenas le entendí porque llamaba desde muy lejos, pero me dijo que todo iba bien, que mamá estaba un poco nerviosa, pero que todo bien, que a ver cuándo nos veíamos.

(Mi padre murió hace siete años y mi madre poco después. Es bueno saber que están ahí)

segunda-feira, 22 de janeiro de 2018

Terra Ignota

-hasta aquí he publicado los cinco primeros capítulos de Bajo el Sepulcro,
capítulos que ya tenía preparados hace tiempo y a los que sólo les he dado unos leves retoques
a partir del último punto de lo que habéis leído hasta ahora ni sé lo que tengo, ni dónde, ni su estado de edición -aunque cuando paré de escribir lo hice con la certeza de que sólo me faltaba el final, que ya tenía en la cabeza-

es una aventura a partir de ahora
para mí y para quien me siga, si es que hay alguien ahí-

Capítulo V. Koitz y Lourditas

Aún cuando el tiempo corta hondo al otro lado de la Puerta del Camino, hay momentos en los que Koitz ha de aventurarse hasta Porto Pereira en busca de mandanga. Si es viernes, coincide con los estudiantes que se van en la desganada resaca del Thursday Night Fever. Conoce a muchos de ellos, algunos le dan monedas cuando pide al parón o le compran su costo palero. Pero en el Cercanías miran para otro lado. Van repeinados, con ropa modosita; las chicas abotonadas hasta las cejas, prestas a descender en los apeaderos desde los que remontarán los últimos metros del cordón umbilical.
En el parquecillo al final o al principio, según se venga, del paseo marítimo de Porto Pereira es fácil arreglar.
Pero la rutina diaria de Koitz no implica tanto meneo. Con Arantxa precediéndole unas basuras más allá, le basta con deshacerse de la neblina del Sarela para, tras intercambiar "Buenos días" con Malvina en su banco de piedra y con el zeppelin con cofia que vuela hacia su turno en el Hospital General, atravesar Entrerrios y Carretas entrando en el territorio husmeado por las cámaras de videovigilancia. En el Obradoiro es veloz en la cara exterior de los amplios corrillos de la Estudiantina haciendo creer que pasa el gorro -un calceto rojo a juego con su cresta verde fosforito y las mallas pantera que le deslechan- para los tunantes y en la Rua del Villar surge de los soportales donde los artesanos en el instante en que se abren los monederos. Las propinas, como las llama, sirven para comprar el último número del Vibora mientras se mantiene al tanto de lo que se cuece bajo el sepulcro del Apóstol. Cuando llegan al mercadillo, Arantxa se pone loquita al encontrar a Lua en su parada; no en vano, fue él quien la bautizó con un soplo de maruja en el hociquillo y un chorro de licor café en la frente. -Te llamarás Arantxa -porque era compacta y decidida como Arantxa Sánchez Vicario que, en ese momento, se rebozaba gimiente en la arcilla roja de Roland Garros.
-Oye, teneis un cigarrito? -aparece Pedrín-
-Tengo al Moucho de inquilino. - informa Koitz cuando el Triste y Arantxa intercambian noticias de la familia olisqueándose el ojo del culo; no en vano, son hermanos, hijos del Blackie, que fue de Jõao, con una trashumeante rompecorazones que llegó y partió con un circo portugués.
-Niñatos burgueses hijos de papá mucho cante -dicta Lua-.
-Tem muito cuidado.-le advierte la hippie canija.
-Mientras me pague...

A media tarde, Koitz tiene la vena más o menos quieta, en la hora en que Karla vuelve del Centro Día donde los educadores enseñan con cuadernillos ilustrados a los pluritóxicos rehabilitandos a lavase y peinase y a freir huevos fritos. Tras pillarle a Lucas, se va a casa con Varela, su tronco, gafacalvito incipiente que se orla la coronilla con octopúsicas rastas además de calzar Goretex de caña alta, Lois de 100 euros con antiform y GPS y camiseta del Che a juego. Con o sin Koitz, después del chino se ponen a preparar, como desde hace tres inviernos, el concierto de la fiesta,a-ver si-este-año-llegamos, de fin de curso del Rosalía de Castro, instituto del que Varela es alumno avejentado.
-"Ella tiene un trabajo, ella tiene un trabajo!!". Vaya ejemplo!!! Pero si es más yonki que nadie!!! -a Karla no le gusta que en la comunión diaria con metadona los del Centro la restrieguen por la cara los triunfos de la gordita que consiguió salir de la Quintana dos Zombies y que va pagando a los pocos el flamante Arosa con el que avonllama por las aldeas. 
-Ahora baja...no así...joder, tío...no la pillas...hostia...paras y así...trammm -Karla pedagógica-.
-Nada, que no -Koitz desesperado-.
-Colegas!!!... -Varela se desenchufa y se las pira tras dar una patada al ampli-.
Koitz, Arantxa y Karla se encierran en la sala de TV a fumar chinos hasta que se quedan sopas ajenos al cacharreo pirómano de Alvaro en la cocina, a las constantes entradas y salidas del Moucho, a los subidones trance rebotando hasta más allá de Vista Alegre, a las carcajadas de Zuzana y Maica en el fayado, que están a punto de rodar escalera abajo. 

Al día siguiente, más o menos a las nueve, Koitz se moviliza y Karla se queda sola.
-Adónde vas? -es la pregunta rutinaria.
-...
-Qué adónde vas?
-(Estoy asqueado)

-Se está perdiendo el punto, se dice Karla, rumbo a la piscina municipal, por el sendero hasta el puente lavado a la piedra sobre el Sarela -Se está perdiendo el punto -dándole vueltas cuando atenaza con el gorro de baño su flequillo rebelde y se zambulle-, el punto aquel tan guapo que pillamos al poco de conocernos, tirando botellas llenas de piedras a los Exploited tras tumbar la valla entre toda la peña o cuando pasamos la tarde paleando, casi en la taquilla de los minicines, a aquel pijo. Volvió cuatro veces. Atraco Oi! Sin movernos de la distorsión Rophinol.


-Suelta lo que lleves, o te pincho con el SIDA!! -Koitz saca su bardeo a relucir.
Sesenta euritos y el móvil y la gorrita hip-hop que Karla lucirá hasta que se le pudra puesta o el Cojo de las Nubes la despiece con un rayo. 
-Ahí va la hostia!! Pero si es el mismo y vuelve...
-Suelta lo que lleves.
-Pero que me habéis atracado hace un momento...
-Nada....mira que te pincho con el SIDA!! 
Se va y vuelve a volver.
-De nuevo.
-No jodais...mira que...
-Nada.
A la cuarta se le ve venir de lejos, con unos grandotes. 
-Esfumémonos pues.
O cuando lo de la mercería. Las viejas que pasaban nos vieron el rollo y se metieron detrás nuestra. 
-A ver!! Que esto es un atraco!! 
-Lala lilalali!!
-Señoras, hostias!! -Karla enarbola la chuta-. Que va en serio!! Todas al suelo!! -Karla, con todo lo tapón que es, poseída por Juliete Lewis (1)-.
Corriendo con el cajón de los cambios bajo el brazo del que escapa calderilla líquida. Los paisanos del bar de enfrente con los bastones detrás, Arantxa cubriendo la retirada mostrando los incisivos impregnados de arcilla roja. 
Corriendo con el cajón de los cambios bajo el brazo del que escapa calderilla líquida. Los paisanos del bar de enfrente con los bastones detrás, Arantxa cubriendo la retirada mostrando los incisivos impregnados de arcilla roja.
O aquella otra movie en la panadería que vende papel de plata cortado a 0´50 la pieza y consigna los loros arrancados de los coches.
-Déme la caja o la pincho con el SIDA, señora!!
-Que sou um pouco sorda!!
-QUE ESTO ES UN ATRACO!!!
-Ah, non!! Venide depois que minha filha non está!! 
-O ME DAN EL DINERO O LAS RAJO A TODAS CON EL SIDA!!
-Ah, non el dineiro non te dou que minha filha non está!!
-O ME DA EL DINERO O TE PINCHO CON EL SIDA!!!
-Ah, non!! Eu morro pero o dineiro non te dou!!
-Vayase a tomar por culo!!! -Koitz, desesperado, se guarda el SIDA.
-Eso, eso volvei depois que estará minha filha!!!...qué es para la televisión? 

-Estoy asqueado -confiesa Koitz-...no me tenía que haber metido en esa casa...ya he palmado tres mil neuros, que si luz, que si alquiler, que si la basura...podríamos estar en un okupa...

-O Moucho coñece ya a Lourditas? -la canija envuelve un bolso de cuero en un saquito. Cobra y entrega la pasta a Lua-.
-Mañana le llevo.



(1) Natural Born Killers, claro



domingo, 21 de janeiro de 2018

Capítulo IV (final)

-Las niñatas que tú te follas.
Pero nada dice de los Pies Negros que se folla ella. Desde Porto Pereira me llamaron:
-Maica anda con el Lua -Moucho haciendo de su corazón astillas para alimentar la lareira.
Retransmisión en directo de sus aventuras desde el segundo en que lo enfiló. Además, vaya pavo: hepatitis C, cuarentón, corrido a txapelazos del Vajco tras arrasar gaztetxe sí, gaztetxe también...desde que Manolo Cabezabolo le despreció un porro en la Folixa anda dando tumbas por el Casco Viejo; de repente, toda la peña le cortó el rollo y, aunque sigue haciendo buchigangas de cuero para los mercadillos, cada vez le tiembla más el pulso de lo morao que se pone de vino de cartón. El Triste, su perro, entra en los garitos como un señor, pero él tiene que esperarle afuera. Lua, con su trisquel escarificado en la frente y sus putas artesanías, comiendo la olla a las niñas desde que salió del Rastro de Madrid. Por mucho que diga que es vasco y que se crió en Colombia, en una comunidad indígena borrada por los paras, es, en realidad, un costra de Usera que vivió del puesto de panchitos de su mujer hasta que cayó en Santiago tras saber por unos trashumantes argentinos que estaba a rebosar de debutantes: "-Viste, loco? aquello es la ciudad de las mujeeres...pishé un sidazo báaarbaro ashá!!..." Y aún en plena decadencia, enganchó a Maica en el concierto del Chulito Madriles, en la cara de mis colegas y de mis clientes, tomándose todo el tiempo del mundo para correrse de otero en otero hasta parar en casa de otra colgada, acólita suya, que vive en las peñas, sin luz y con cabras, otra happyflower comida por la roña, que pasa la vida libando mientras canturrea: -Soy hippie, soy hippie!! Sólo tengo un diente!!

-Oye, que para mí esto es importante...
-Qué pasa, que nunca has estado con ningún tío?
-No.
-Entonces, espera que se me pase la borrachera -Moucho se gira en la cama-.

Del espejo abierto fluyen futuros probables, caminos que se desparraman sobre el edredón donde Juan arroja la Play. Busca una china que encuentra al lado de la pesa de precisión, bajo el jamonero con el que corta los cuartos morunos.
-Me podías esperar y vamos juntos. 
-Ya te he dicho que he quedado!! -Diana resopla desde la ducha que emite las fragancias que vuelan a enrrollarse en la oruga del hachis. Juan irrumpe en el baño polla en ristre, rasgando contorsiones. 
-No!!
porque cuando demandan las sáficas trompetas las amazonas se aprestan a partir.
-Que no!!
Pasillo cruje, cruje.
Bajo un poster de Homer zapeando odalíscamente esparramao sobre los módulos de un sofá, seis portátiles para cuatro abismados que se observan por debajo de las cejas, pesando milímetros. El que se mueva sale en el blog. En la tele, la edición LXX de Gran Hermano sin sonido porque es Robe Iniesta quien ladra métricas desde debajo de los cartones de pizza.
-Suelta el porro!! -Juan lo pasa y lo da por perdido. Se lía otro. 
Del fondo del pasillo llegan grandes trancos, furia que vuelca muebles memorizando el examen inminente. En otro cuarto, Diana canta.
Un pálido barbichuelo, tan puntiagudo que parece alto, interrumpe su sesión de besuqueos con una chica de cara ovalada como un recortable.
-Tes algo para pasar, Juanchu?
-Debesme trinta pavos, meu.
-Estou a ver se me ingresa o vello. 
Un gritito de hembra en reclamo. Pasillo cruje, cruje. Diana pide ayuda para abrocharse el sujetador.
-Me podías esperar y vamos juntos.
-Qué plasta que eres, colega! ...mañana (besito).
Escaleras cruje, cruje.

Por un corredor de sombra barrido por corrientes gélidas como dedos brotando en camposanto, Juan alcanza la Quintana dos Vivos donde la amapola tatuada en su brazo derecho es aguja incendiándose en morriña del hielo al reconocerse en los jamaros que entre Jubileos juegan a la pelota -sin camiseta y contra la tapia de la Puerta Santa- indiferentes a las regañinas del sacristán, pero que en el presente estival de este Año Santo se diluyen entre los miles del Congreso de Carismáticos que vomitan y se preñan por las esquinas en los descansos de sus pimpantes coreografías.

Cuando Juan llega al Malas Preas, Basel, con la frente clavada en pleno tercer ojo, está barriendo a Lua, ese es el costra que se folla a la Maica, la colega de Moucho, comebolsas superhonoraria; el Triste detrás, con el corazón partío. Basel alza la ceja al detectar a Juan que le corresponde con otra ceja alzada. Basel, gallego de Suiza de la que descendió como meritorio picapedrero en el Obradoiro del Mestre Mateo quien rebajó los humos del alarife (1) hasta la categoría de petimetre, destinándole a los estratos más profundos de la Catedral, a carretar cruceiros caducados o le cuelga de los andamios para cincelar detalles en el Pórtico de la Gloria en donde se hace rayitas-spress entre los pechos de la Reina de Saba ante la gozosa mirada del profeta Daniel. Basel afirmando su Harley a la puerta del garito donde se pincha toda La Polla, Offspring, sus skas alemanes mientras distribuye medios rumbosos. -Este de día pica la piedra y de noche pica la piedra -concluye Alvaro-. Y después anda con Cid, perroflauta que reparte propaganda de portal en portal moradísimo -las viejas le aguantan espantadas las puertas hasta que atina a salir-, uno de los punkies jovencillos con los que vive y que le obligan a candar el cuarto.
Cambian las parejas del futbolín tratando de reventar el sortilegio invencible del sujetador copa B de Nati, la novia de Basel, que pimpa con cada muñecazo.
-A hueco no vale...(no da una)...joder (da una hostia a la barra que gira descontrolada). Me he comido unas Mitsubisi...pero me estoy durmiendo.
-Las están haciendo con mucho jaco ultimamente -informa Juan-
-Ya. Tienes coca? A ver si espabilo.
-Tu no digas nada.
Aquel curra en el mesón de su familia en el Franco en cuya trastienda la abuela echa de comer a las pitas cuando no pega al vapor etiquetas de Albariño en el vino de polvos que cuelan a los guiris. Este otro es el Xurxo, Maradona de boj con la bola de caucho prensado y Caballero de Santiago en la garita del aeropuerto internacional de Lavacolla desde la que regula el tráfico de las mulas setentonas. 
-Deixame pasar, filiño, que ya me habéis trincado tres veces este mes... -Xurxo mira para un lado, para otro, hace que no ve a la hormiguita que huye de la maleta del recién desembarcado cargando un grano de coca.
-Venga, abuelo...pase, pero a la próxima... -iba a decir, descanse un tiempo...pa´qué-.
Pero Xurxo no pasa de ser un mero cancerbero que se snifa en un enrrollar y desenrrollar lo poquísimo que desvía por lo que cuando llega el fin de semana ha de dejarse su magro salario de incautador de cocaína en comprar más. Y el tercero es Yago, el hardcoreta de Conxo al que se le va la vida atornillando en el polígono del Tambre y que tampoco puede pasar sin farlin'.
-Habría que moverse.
-Tengo aquí el coche (llavero castañuelando). Vamos a Porto Pereira en un momen.


Cuando Juan llega al Caimán, Diana corteja en su banco de tarascas -ji-jitsu hacia dentro, ojospuñales hacia fuera- a una maritormes pezqueñina de trémulos belfos con rosetones churriguerescos por mofletes y jarrones ahogabebés por tetas que rie estrepitosa para llamar la atención. Lleva zapatitos y calcetines color carne y una falda a juego del Todo a Euro. Maica, Zuzi y Moucho me ven sin mirarme. Andy, el encargado del local, senior de mostacho pincel que mantiene erecto merced a las pesas matinales y a inusitadas cantidades de gomina, stajanovista en peto de Pepe Jeans, arranca de una mesa una botella de Ballantine's colada de estranjis.
-Están ahí, están ahí! -grita en la histeria que potencian Chemical Brothers mientras cazavasoscayendopersiguealosqueseescapansinpagarcontrolapuertaligoteaconlosteedeprimerano.
-Están ahí! Están ahí! -chilla dando el agua sobre los dos maderos jotas que salpican con los cubatas que no pagarán a Carismáticos y peregrinos. Se llevaron a uno que fumaba un plácido canuto y volvieron requisando la coca que ahora se meten a cucharadas en el centro de la pista, las 9 Milímetros asomando la patita.
En el billar, Moucho ensarta bolas rayadas con geometría impacable mientras mueve sus damas cercándome. Primero me manda a la Maica a restregarme las tetas; después a la Zuzana y ahora a un pijo. Ya sabe que tengo farlopa. Falso que es el hijo de puta. Encima se cree guapo.
-Tienes farla?
-No.
-NO? -se sorprende el pijo, cuadro emergente de Galiza Nova con una lustrosísima hoz y martillo sponsorizada por el Xacobeo en el pecho. El Moucho lee la desolación en su sonda cuando Zuzi remata la partida con un hat-trick.
Ahora se me hace el encontradizo en el Absolut, con naranja pero sin Diana, que bebo en la barra.
-Fuiste a Porto?
-Las noticias vuelan.
-Podías haber avisado. Házte un rayín!
-...pero de qué vas?

(En el baño) Los 81 músculos faciales del Moucho se contorsionan como monas cheiradoras.
-Ta güena...La has tocao?
-Lo justo.
-Invitadme a una raya invitadme a una raya invitadme a una raya -El fantasma de una sidosa de los ochenta se filtra por la pared. Colgadísima, vaga de tigre en tigre haciendo evanescentes mamadas que se quedan en nada, pero qué quieres por una raya.
-Préstame un par de gramos. Son para unos guiris -disolviendo al espectro, Juan y Moucho cierran el negocio-. Mañana te pago. 
-...pero de qué vas?

-Al loro con ese madero que se está volviendo loco.
El Moucho -cómo lo hace?-. Acabo de dejarlo hace un par de horas y ya está con la carpetita camino clase- me advierte al paso de un secreta que -la neblina le separa lo soldado, verbenas enloquecen sus chips- cabecea contra los muros de San Bieito donde laten musgosos gargajos en expansión. El Bugallomóvil (2) pasa sembrando cruceiros. Los remanescentes de los Carismáticos dormitan en los soportales de Cervantes en los que empiezan a levantarse las paradas del mercadillo. Dos hippilollas fervorosas de Lua expanden sus artesanías mientras éste duerme en un montón de macutos babándose la camiseta de Jerry García, el Triste hecho un ovillito a sus pies.
-Viches o programa de María Teresa Castro ? -comenta la más canija-.
-Sí; 
-Vaya notas el Anxo.
-Sí.
Juan se aplasta frente al Breogan. Tras la cristalera atrisquelada, Aparecida mira su porro con el mismo espanto con el que aprieta el paso cuando le cruza por la calle. Txema carga cubo y fregona tras ella.
-Tictac tictac Qué pasa? cracccc. Está cerrado todavía? -irrumpe una rubia saltarina-.
-Están limpiando.
-tictac tictac qué hora es? - mira el Lotus Sport en su muñeca-...craaaccc, pues yo quiero un café...buff -saltitos impacientes-...
La Barbie en chandal y calentadores de marca despega por Algalia; al poco, vuelve por Azabachería, lleva el reloj biológico muy ajustado, saltándole del esternón. Dodecafonismo de muesli reajustador.
-tictac sigue cerrado?
-Sí.
-...jo...-muñequita dorada de nuevo- (puchero, pataleo) Quiero un café!!! Vamos craccccccc a otro? Te invito.
En el jardincillo enmarcado por arcos platerescos, los pixels de un corbatudo photosopeado brillan mientras lee el New York Times en su tablet. El camarero, chavalito de casi sesenta años bajo audaz flequillo de un único cabello, recoge en su chaquetilla jubilosa el tintineo de las propinas fruto de su dinamismo; nunca resbalará arriesgando la pirámide de cristales de su bandeja pese a que los chisporroteos de las ondinas entre caricias de arpa aceltarrá humedecen perpetuamente el lugar.
-Oye, tu eres colega del Moucho, cracccc no?
-Lo conozco.
-Qué güai!! 
Al fondo, en la recepción, peregrinos jet se registran.
-Yo soy tictac Bea...-su mano aprieta leve la mía-
-Juan...
-Ya nos hemos craccc tic visto por ahí.
-Creo que sí.
Llegan un Absolut con naranja con frutos secos y un capuccino con una cestita de mimbre rebosante de mini cruasants rellenos de crema de nueces que Bea mira con asquito.
-Va a chover!!...Y yo de mudanza!!...oye, tictac me ayudas con las cajas?..es poca cosa..

Espectrales camadas de piedra musgosa se contemplan desde el ventanal del duplex abierto sobre el parque de Bonaval donde el cielo late preñado de negros chivoscúmulos que chocan sus cornamentas soltando rayos y espinos. Bea deja el bolso de Linchtenstein donde abandona la mochilita del Coronel Tapioca; tras ella llega Juan bajo cuatro cajas con el gato Deng encima.
-Dónde dejo esto senio'ita Esca'lata?
-Dónde puedas...es igual...ya lo ordenaré luego...
Bea trastea en la cocina, caen cacharros. Risas, tictacs y reajustes.
-Quieres un té? - vuelve agitando una cajita-.
-No, mejor un Absolut con naranja.
-Pues no tengo...espera a ver, creo que...en alguna parte...
De la rabadilla de Bea emergen los bigotes de una pantera tatuada cuando se sumerge en un pasadizo de cajones y bolsas del que reaparece con una botella retorcida con corcho, piélago mercurial en las que bucea un fetillo verde.
-Podemos probar esto tac...me la trajo de Malasia mi tic jefe...aún no la craccc he abierto...es un lícor que hacen en una clínica de abortos clandestina.
El gato Deng, del que no se sabe si es negro o blanco, pero del que sí se sabe que es un excelente cazador de ratones, corona las cumbres del malpais de cajas y bolsas hasta que pisa una falsedad por la que se precipita con estrépito. Humillado por las risotadas, abofetea a los dos humanos con su cola enguantada y se pierde.
-Este (por el gato) ya se queda traccc aquí. Que vaya tomando pose...del que cagó el moro -informa deshaciendo un huevito; en la misma llama, prende la hoja de "La Voz de Galicia" que envolvía una taza y la arroja contra la base de una columna de cartón llena de libros y cuadernos.
-Ahí va mi carrera... -mientras el incendio crece, Bea se lanza al sofá donde ríe Juan que acaba de reparar en la cadenita de oro con un corazoncito que estrecha el tobillo derecho de la anfitriona-...oye...Nos vamos a Benicasim?
-Qué?? ...hostias, pues molaría!! Cuándo empieza el festival? 
-La próxima semana...estoy de vacaciones...tú conduces?
-Tengo una fregoneta.
-Cómo tac mola...mejor porque mi cochecito no aguanta...son más de mil kilómetros...
-Tendría que buscar algo para pulir allí...
-Si puedes conseguir Cristal -se chupa el dedito mientras le palmea el muslo.
-En serio que vamos?
-Claro. Podemos salir hoy mismo si quieres y nos pasamos trocccc unos diítas en la playa. 


Sin rastro de Diana en el móvil. Juan llama al Lucas, padrino de su primer pico, que ya se ha hecho cuatro cruceros muleros y está que no está en la Quintana. La fregoneta ha volado. Sin rastro de Diana en la casa cuyo suelo cruje cruje.
-Alguien ha visto a Diana? -Juan interroga al cuarto de los blogs que responde con tiquitacas: "Juan llega preguntando por Diana. Está nervioso y borracho", posta uno "Sin saber de Diana, refugio Absolut", replica otro. Se abre un foro.
-Bueno, cracc podemos alquilar un coche tac -llovizna sobre el fulgor nutrido con tiernas médulas del antiguo cementerio infantíl de Bonaval, cuando Bea encauza las malas nuevas marchándose a buscar una cabina. Comparece Lucas con un brazo en cabestrillo.
-Tengo unas pepillas muy ricas.
-Cristal.
-También. Y Keta. Va en capsulas. La corto con cafiaspirina... tú dí que es ketamina rosa de la India. Sale muy bien.
-Güai.
-Y esa? -Bea cuelga de un hostiazo. Viene-.
-No sé...la acabo de conocer...tiene pasta...
-Está cachas...Te la vas a tirar?
-Muy probablemente.
-Y Diana?
-Ha desaparecido con la fregoneta.
-Pssss...las tías...
Pasa tanto tiempo que la tarde se cae.
-No hay un puto cochecito libre en toda Galicia!!! cracccc Veranín!!! - Bea salta estirando brazos y piernas bajo la lluvia que cuaja- Oye, nos vamos a mi casa a fumar un porrito?...y me ayudáis con las últimas cajas, eh? Tac...

(1) Alarife- según el Diccionario de la Real Academiave -Versión electrónica de 2012-: Arquitecto o maestro de obras. En Uruguay y Argentina, astuto, pícaro. Y en cuanto a Petimetre, viene del francés petit maître; literalmente, "pequeño maestro".
(2) Xosé Antonio Sánchez Bugallo, alcalde de Santiago de Compostela a principios del siglo XXI.