Un Mig 22 y un F-16 en mi mano.
Yo -Cual de los dos sería más costoso?
Seguritas -Son figuras de plástico, señor. Ningún...
Yo -Digo su producción...real
S -Ah, pues no sé...supongo que el F-16, pues los ameri...
-No -tercia una japonesita pequeña y jovencilla- el Mig...Déjenlos ahí, tengo que salir a escena con ellos...EN BREVE! Voy a dormir un poco -me cubre con su edredón. Hablamos entre sueños. Acaricio bajo su ropa ligera su espalda, sus piernas, casi imposible no caer entrampado en la pomposidad de sus nalgas.
-Estuve en España este año pasado.
-Dónde?
-En Madrid un poco, pero sobre todo en Barcelona...
-Yo soy de Madrid
-Ya se nota
-Por qué?
-El acentazo que tienes...ej que es muy característico, tronco.
-Sí, todo el mundo lo encuentra divertido...menos nosotros...nos reconocen rápido, en todas partes...sabías que cuando Penelope Cruz llegó a...
La japonesita se ha dormido con las gafas puestas, los cristales enturbiados por el vapor de su aliento. No se ha dormido.
-Fui a Barna a preparar la tesis
-Sobre qué?
-Familia media española durante la crisis...viví en L´Hospitalet...la madre era muy graciosa. no me dejaron gastar nada...y yo venga a decirles que el dinero de la Fundación era para emplearlo en mis cobayas...ese era mi trabajo: gastar dinero con ellos para estudiar como se
desenvolvían...les llevaba a la playa, al burguer, a Montjuic...Eran gente tan humilde, pero me lo
pagaban todo...ella era sevillana cerrada y los niños, los tres, hablaban en catalán...mezclado con andalú....bueno, Rafita -un genio, ese pelao- hasta sabía pakistaní...lo
estaba aprendiendo con los amigos de la escuela...
Ahora se duerme. Sí. Observo la majestad montañosa de su trasero en el que deposito un nada casto beso antes de retirarme.
En el escenario, abajo, un desastre.
Seguritas -Es un fragmento de una obra nueva -observa-
Y -Es muy fuerte...parece que están violando a la actriz
S -Prácticamente...dicen que en Londres es un escándalo...
Y -Y eso.......en el anfiteatro... qué es? Parece otra violación!!
S -Jueputas! Espere que voy a avisar a...
Y -Me parece que es también de la obra...
Luces. Los actores saludan. El público duda aplaudir.
-Carajo, no me avisaron, huevones!! -salta la japonesita-. Tengo que salir. Es mi número. Dónde están los aviones? ...rápido, collóns!
Y -Yo...yo tengo el F-16
-Y el Mig? Dónde hostias está el Mig? -enloquece-
Revuelvo el almacén-oficina-área de descanso en vano.
-QUE ME QUEDAN DOS MINUTOS!!!
S -Ah, aquí está. Disculpe, señorita...
Corre arreglándose la ropa e insultando al tíogonorrea malpario del Guarda desde la lejanía.
La japonesita sale del teatro. La esperé un buen rato bajo el chispeo de la lluvia. Sin paraguas, tan sólo con una gabardina vieja.
-Vamos. Es tarde...
Inicia la escalada de las calles de la Ciudad Alta sin esperarme. Sin resuello, la pierdo. En una cuesta lateral, veo como un mulato de impecable traje blanco persigue a una mujer tremulante. La alcanza. Parece que la quiere quitar el bolso. Forcejean. Le abofetea. Se besan. Se pierden por un túnel comido por el musgo y la inmundicie.
Angosturas de piedra colonial. Ni rastro de la japonesita. Alcanzo una plaza donde encuentro una puerta de servicio abierta. Entro. La escalera de emergencia me lleva hasta un enorme portal de madera noble. Algo se cierra a mis espalda con un eco tremebundo. No hay luz. Sólo la luna. Subo o bajo? No veo nada. Me planteo tumbarme y esperar a que alguien me rescate. Corriente estremeciendo mi ropa mojada. Estornudo. Distingo una luz débil al fondo del corredor.
Cuando llego, la japonesita está viendo la tele en un sofá. Es un cuartito pequeño. Lleno de papeles, carpetas y archivadores. "Leído" "En Lectura". En la cumbre de una pirámide pasada a limpio: "Aptos. Enviar a Dirección".
-Es el despacho de mi tía...ven.
Un nuevo edredón...alcanzo sus pechines puntiagudos
-(manotazo) Quieto parao!!
Llega una mujer de mediana edad, muy delgada y oscura, con una bandeja de té y pastas. Hambre de lobo. Hablamos animadamente, pese a mis calcetines empapados que deben estar empezando a oler, hasta que aparezco en la tele. Vaya.
-Vaya
-Pero si eres tú....ja ja ja
-Ah, usted es j.m. salcedo
-No lo voy a negar.
-Yo soy Celia Durán -se arregla el cabello- del comité de lectura de El Combate. Bueno. EL comité de lectura, el otro chico acaba de despedirse...quiero meter a Mitsouko.
-Pues yo no tengo tiempo, mi querida tía. Ya fue informada al respecto.
-Ya veremos, señorita. Es un empleo fijo. Usted necesitas dinero. Si se cree que va a poder vivir sólo de la universidad y del teatro...
-...y de mis amantes famosos -se carcajea. Esta pava é foda.
Acabamos el té. Celia con un "tengo que trabajar"nos expulsa amablemente.
-Y ahora?
-Vivo con mi agüela. Compórtese, joven.
Un piso más abajo o arriba. Una casa, un apartamento, o una suite -ahora resulta que estamos en un hotel- en la que nos recibe una anciana infinitamente arrugada, pero en el fondo sus ojos son una gota clavada a Mitsouko.
-Así que el sr. es j.m. salcedo, el famoso escritor libertino que se va creyendo que sedució a mi nieta...verá, muy señor mío: aunque ella es ya mayor de edad, por lo que yo no puedo...
-Abuela: 1) Soy yo la que le seducí a él; 2) Sí, soy mayor -y hace ya tanto, pero tanto tiempo!! (solloza); y 3) efectivamente, usted no puede hacer nada...sólo me le rebana las huevas si me deja embarazada y no se casa. Correcto?
-Correcto...y dígame, caballero: A usted le gustan las negras?
-!!!
-Lo digo porque mi nuevo agente de seguridad es una negrita...
E irrumpe una compacta masa de músculo y baba, que vuela a husmearme el pantalón chorreante.
-A "La Negra" la traje del norte. Es caribeña, de Cartagena.
-Encantado
-Grrrrrrr
-Sólo en caso de que la embaraze y no se case, mija.
-Ah, vale -ladra la Negra lanzándome una turbia mirada transversal mientras se retira.
La señora abre la balconada de par en par. Irrumpe un sol bravo. En la plaza, apenas los carricoches de los primeros repartidores. Una niña en bicicleta propulsada por globos con los colores de la bandera colombiana se detiene para pintar en un muro: "proceso de paz en marcha". En una esquina, bajo una selva de vallas metálicas y pancartas un solitario tanque.
-Pobres nens!!...llevan ahí una semana, bloqueados -informa la japonesita mientras asistimos al enesimo intento del gerente del hotel por convencer a los guerreros de que "utilicen nuestras dependencias sin cargo alguno, por lo menos una duchita rápida!!"
-Agradecemos su amabilidad, ciudadano, pero esto es una posición militar. Haga el favor de retirarse antes de que nos obligue a abrir fuego.
-Bueno, bueno. No obstante, si los señores desean comer alguna cosa...
-Apunten!! -el joven que hablaba viste de negro con una boina de medio lado, se mueve como un bailarín entre la chatarra que fue tanque. Los soldaditos le miran resignados.
-Por lo menos ir al baño, mi sargento...
-No quiero mariconadas en mi unidad, ok?
-A ese weba se le aguó el champú (1) -me susurra a la oreja Mitsouko-
(1) Ese idiota se volvió loco
Banda Sonora:
Hermeto Pascoal. Slaves Mass
https://www.youtube.com/watch?v=2ptOJ33u1bQ
Hermeto Pascoal & Grupo
https://www.youtube.com/watch?v=V5M64Gc1GAA
Nota: traté de escribir el relato en castellano con intercalados colombianos y catalanes, dado que no domino ni el uno ni el otro ruego que me disculpen los errores (cualquier corrección será bienvenida)
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